Mover una cita costaba una llamada, y si tu cliente no lo cogía costaba dos.
Qué hay de nuevo
En una cita puedes ahora proponer una hora nueva. Eliges una o varias horas que a ti te vengan bien, tu cliente las recibe por correo, y quien pulsa una de ellas ha movido la cita con eso.
Las horas propuestas quedan reservadas hasta entonces para ese cliente en concreto. Así que nadie puede colarse a reservar una hora que ya has ofrecido, que es justo el caso por el que si no acabarías llamando igualmente.
Si al arrastrar una cita ves una banda ámbar clara, es una hora que en ese momento está ofrecida a un cliente. Desde el aviso puedes retirar esa oferta si al final necesitas esos minutos.
Si tu cliente no responde
La oferta tiene una duración. Si se acaba, los minutos vuelven a quedar libres solos y la cita original sigue donde estaba. No tienes que deshacer nada.