Un aviso que dice que algo no se puede y no dice qué hacer entonces es un callejón sin salida. Ocho de ellos son ahora una puerta.
Qué ha cambiado
Cada aviso nombra a partir de ahora tres cosas: qué está en medio, quién o qué es, y el botón que lo resuelve. Unos cuantos ejemplos:
| Con lo que chocas | Lo que te dan además |
|---|---|
| El hueco está ocupado | La cita que hay ahí, para abrirla al momento |
| El hueco está ofrecido a un cliente | La posibilidad de retirar esa oferta |
| La persona no está en el horario | El botón para abrirle ese día |
| El ticket todavía tiene que cerrarse | El botón para cerrarlo |
Lo que no hace
El aviso no ejecuta la acción por ti después de que hayas quitado el obstáculo, salvo en dos sitios donde es evidente. Cancelar la cita de otra persona o retirar una oferta hecha a un cliente son decisiones, y algo que has decidido tú no debe volver a pasar en silencio porque se cerró una ventana.
Si no puedes hacer tú lo que pide la solución, por ejemplo porque eres empleado y cambiar el horario no es tu papel, ves la explicación pero no el botón. Un botón que te da un error es peor que ningún botón.