Una cancelación a las nueve y media deja un hueco de una hora, y llenar ese hueco es trabajo a mano: quién estaba en la lista de espera, quién querría moverse, y a quién puedes llamar para eso ahora mismo.
Qué hay de nuevo
En cuanto se abre un hueco en el día, puedes abrir Salvar el día desde el horario. Mira el hueco que ha quedado y busca quién encaja en él:
- clientes de tu lista de espera que valen para este servicio y esta persona
- citas de más tarde ese mismo día que se podrían adelantar
En cada propuesta ves por qué está ahí, y eliges tú a quién avisas. Stippa no envía nada por su cuenta.
Por qué no es un automatismo
A quién llamas cuando se abre un hueco es una decisión sobre tus clientes, no una cuenta. A una clienta fija que ya ha tenido que moverse dos veces no la abordas igual que a alguien que entró en la lista la semana pasada. Salvar el día hace el trabajo de búsqueda y te deja a ti la elección.